Lesión del Manguito Rotador en el Adulto Mayor

Lesión del Manguito Rotador en el Adulto Mayor

Lesión del Manguito Rotador en el Adulto Mayor

Revisión de tema y caso clínico

El dolor en el hombro es una causa muy frecuente de consulta en el paciente adulto mayor, en general es incapacitante y limitante.

Una de las principales causas de dicho dolor son las rupturas degenerativas del manguito rotador, principalmente en el tendón del supraespinoso. Al ser una lesión degenerativa muchas veces no hay un desencadenante claro, no hay trauma previo o es leve, algunas veces se presenta luego de un esfuerzo, un movimiento repetitivo, etc.

En las fases iniciales puede haber mucho dolor y limitación a los movimientos del hombro, dificultad para dormir sobre el lado afectado incluso sobre el lado contrario.

Un buen porcentaje de pacientes mayores son asintomáticos y pueden tener rupturas degenerativas parciales e incluso totales de este tendón, con una función articular completa y sin ningún síntoma, algunos simplemente recuerdan una caída o un episodio doloroso que luego de unos días y unos analgésicos mejoró. En este grupo de edad entonces podemos encontrar cualquiera de las dos caras de la moneda, aquellos muy sintomáticos y aquellos con pocos o ningún síntoma. La explicación a esto es el origen degenerativo y progresivo de este padecimiento, el organismo se va adaptando a los cambios que va presentando el tendón y va teniendo mecanismos para contrarrestar la sintomatología. Adicionalmente se supone que son pacientes con menor demanda física por lo cual hay menor actividad en el hombro lo cual ayuda. Tal vez los pacientes que claramente asocian un trauma son los que pueden tener mayor sintomatología.

TRATAMIENTO

Inicialmente conservador, es decir sin cirugías, con analgésicos, fisioterapia analgésica y reposo. Si con esto es insuficiente se puede proceder con una infiltración subacromial además de la fisioterapia y las restricciones de esfuerzos. Muchos pacientes mayores con esto mejoran radicalmente a pesar de tener una ruptura del tendón, en estos casos no se necesita ningún procedimiento quirúrgico. Se debe hacer tratamiento de mantenimiento y observación por si hay cambios en la sintomatología.

El manejo quirúrgico consiste en realizar una reparación artroscópica del manguito rotador, solo se deja para pacientes que persisten sintomáticos con dolor y tengan una alteración importante en la función del hombro. Hay que tener en cuenta que al tratarse de una lesión degenerativa la posibilidad de cicatrización es menor, está demostrado que entre el 20 al 30% de los pacientes pueden hacer re rupturas, la buena noticia es que no todos estas re rupturas son sintomáticas y muchos no requieren una re intervención. Algunos pacientes incluso tienen lesiones muy grandes que pueden ser catalogadas como irreparables, de mal pronóstico para reparación, en estos casos algunas veces si la sintomatología es intensa hacemos cirugía pero ya diferente, hacemos una limpieza articular y si es del caso una reparación de la cápsula superior, el objetivo es mejorar la sintomatología y en algunos casos también se logra mejorar la función.

La recuperación post quirúrgica es lenta, requiere de tiempo y paciencia, mucha disciplina para seguir la fisioterapia, el tratamiento recomendado. Se estipula que la terapia post quirúrgica demora en promedio de 6 a 8 meses, pueden quedar algunas limitaciones y molestias. En adelante se requiere tener cuidados para evitar una nueva lesión.

Caso Clínico

Paciente femenina de 73 años, caída de una silla de espaldas, trauma en región interescapular y en hombro con el brazo abierto, Rx iniciales normales, dolor a todos los movimientos y signos de manguito rotador positivos.
Manejo inicial con analgésicos, se pide resonancia para descartar ruptura del manguito rotador.

Este es el examen físico a los 20 días luego de algunas fisioterapias, dice estar mucho mejor, solo leves molestias con algunas actividades.

En la resonancia se observa una ruptura del supraespinoso , mínima atrófia, compromiso hasta el infraespinoso y la parte superior del subescapular con retracción de los 3 tendones

Manejo

Como se explicó al inicio de este artículo, ante la muy buena evolución de la sintomatología, el examen físico con movilidad casi completa y mínimo dolor se continuará con manejo conservador con fisioterapia en casa, analgésicos a necesidad y disminución de actividades de fuerza intensa y movimientos repetitivos continuos. Usar analgésicos suaves y control por el médico tratante si hay recaída en la sintomatología.

Por esto algunos pacientes pueden persistir con algo de dolor y molestias, afortunadamente mucho menores que las previas al procedimiento.

Puede haber recaídas de la sintomatología si a futuro no se modifican las conductas o situaciones que desencadenaron la enfermedad inicialmente, es por esto que es primordial corregir la obesidad, el programa de entrenamiento, los cuidados en la vida diaria y laboral.

Tratamiento Conservador de la Artrosis

Tratamiento Conservador de la Artrosis

Tratamiento Conservador de la Artrosis
La Artrosis localizada de una articulación es una enfermedad degenerativa que se caracteriza por dolor, traquidos, disminución del movimiento y por ende limitación funcional.

En este artículo tomaremos como ejemplo y como base la artrosis de rodilla y la extrapolaremos a las otras articulaciones ya que en la práctica clínica es muy frecuente como causa de consulta, seguida de la cadera y ya otras articulaciones estan en una tercera posición.

Lo más importante es enfocar a el paciente como un todo, no mirarlo como una articulación aislada sino a un paciente con una articulación artrosica. Esto es de vital importancia porque el tratamiento va a depender mucho del momento que está viviendo el paciente, la edad, la actividad laboral, la actividad física que realice, las enfermedades que padece, incluso su estado emocional.

En general en nuestro medio los pacientes con artrosis son mayores de 50 años, con otras enfermedades como hipertensión arterial, diabetes, hipotiroidismo, enfermedades gastrointestinales etc, y todo esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de formular algún medicamento para evitar interacciones medicamentosas e intolerancias.

Luego de mirar al paciente como un todo, nos debemos enfocar en clasificar el grado de la artrosis de la articulación a tratar. En general los pacientes con artrosis grado I y II (Leve a moderada) se tratan de una manera similar y los pacientes con artrosis grado III y IV (Moderada a severa) de manera semejante.

Generalmente luego de hacer el diagnóstico iniciamos el tratamiento conservador en todos los pacientes incluso con artrosis grado IV exceptuando aquellos que ya lo han intentado y an fracasado o aquellos que presentan algún hallazgo que hace indispensable el manejo quirúrgico.

Manejo conservador

Este manejo se hace con cuatro pilares fundamentales: Ahorro de articulación (Rodilla como ejemplo), fisioterapia, nutrición y el tratamiento medicamentoso. Es muy importante que el paciente modifique su estilo de vida

Ahorro de Articulación:

Si tomamos la rodilla como ejemplo, la idea es que el paciente evite todas las actividades que produzcan impacto y carga axial, como caminar largas distancias, subir o bajar escalas, cargar peso, subir de peso (Debe adelgazar), actividades o deportes de contacto, hacer cuclillas, etc.

Fisioterapia:

Sin excusa todos los pacientes que se sometan a este tipo de tratamiento deben hacer fisioterapia, la cual se se compone de fortalecimiento, estiramiento y propiocepción. Estos ejercicios mejoran la producción del líquido articular, aumentan la estabilidad no solo de la articulación sino en general del individuo, mejorando su equilibrio y el desempeño interno de la articulación, mejora la oxigenación de la misma y todo esto directamente mejora el dolor y la inflamación. A la hora de hacer deporte se recomienda actividades en piscina como hidroterapia o hidroaerobicos, bicicleta idealmente reclinada o como tercera opción la bicicleta elíptica estando esta en un tercer plano ya que aunque no tiene impacto si hay carga de peso, a diferencia de las dos primeras opciones que no tienen carga de peso ni impacto. Se debe hacer un programa regular de fisioterapia y ejercicio mínimo 3 veces por semana. Aunque a los pacientes con hipertensión arterial les recomiendan caminar, aquellos que tienen artrosis en alguna articulación de los miembros inferiores, deben hacer otro tipo de actividad como ejercicios en picina o bicicleta.

Nutrición:

El sobrepeso y más aun la obesidad son causas directa de artrosis de articulaciones de miembros inferiores y de la columna. Estos pacientes deben modificar su estilo de vida y deben tener practicas alimentarias saludables, deben iniciar un programa nuticional estricto y sostenible en el tiempo y en casos severos se requieren cirugías para bajar de peso. Lo más importante es concientizar al paciente que es fundamental este punto para tener éxito en el tratamiento conservador.

Medicamentos

Existen múltiples medicamentos para el tratamiento de la artrosis, algunos para mejorar el dolor como los analgesicos, los anti inflamatorios no esteroideos cuando hay fenómeno inflamatorio, idealmente ciclos cortos y tener encuenta los antecedentes patológicos del paciente como enfermedades gástricas, cardiovasculares, renales y alérgicas. También se usan los esteroides orales en ciclos de una semana o los de depósito en forma de infiltración local. En los últímos años han salido al mercado muchos medicamentos que se suponen modifican la enfermedad mejorando la calidad del cartílago articular. Esto está aun en estudio, algunos como la Glucosamina se sabe que mejoran el dolor y la movilidad pero aun no han podido comprobar que mejore la calidad del cartílago o que lo repare. En general estos medicamentos modificadores de la enfermedad se deben usar solo en las etapas inciales, es decir artrosis grado I y grado II. En etapas más avanzadas ya no tienen el mismo resultado.

Infiltraciones:

Hay varios tipos de medicamentos que se usan intra articular, es decir por medio de la infiltración de la articulación. Los más usados son los esteroides de depósito, cuya ventaja es que tiene un efecto local, minimo efecto en todo el organismo por lo cual sus efectos secundarios son muy pocos. Aun en etapas avanzadas como en artrosis grado III y algunos con grado IV obtienen alivio temporal. En mi práctica clínica los uso con frecuencia en estas etapas y me sirven no solo como tratamiento sino también como medida para saber que paciente es candidato a una cirugía, aquellos pacientes que no tienen una adecuada respuesta a una infiltración posiblemente requieran un tratamiento quirúrgico.

También se pueden infiltrar medicamentos como el Ácido Hialurónico o las formas sintéticas de este, Glucosamina, etc. Todos ellos con resultados temporales y en general sirven para mejorar el dolor y la movilidad.

Tambien están en investigación los factores de crecimiento plaquetario y las celulas madre implantadas en articulaciones con artrosis, encontrando resultados alentadores.

Es importante consultar con el ortopedista tratante para planear un programa terapéutico y tener un seguimiento adecuado, estando atento a complicaciones o cambios en la sintomatología. No es adecuado automedicarse, debe consultarse todo con su médico para así tener éxito con este tipo de tratamiento.

Que es la Artrosis

Que es la Artrosis

Que es la Artrosis

La artrosis es una degeneración gradual, progresiva e irreversible del cartílago de la articulación comprometida.

El cartílago es una capa de tejido especializado que cubre los huesos dentro de la articulación, actua amortiguando impactos y absorbiendo la fricción del movimiento.

En su ausencia habría contacto hueso contra hueso lo cual es doloroso, produce fricción, inflamación y no se absorben los impactos.

Todo lo anterior produce dolor, inflamación, traquido, deformidad y por ende compromiso de la movilidad.

Esta enfermedad varía en severidad, su diagnóstico se debe hacer al comienzo de la enfermedad para poder modificar su evolución con el tratamiento y así disminuir los síntomas y mejorar la condición del paciente.

El tratamiento conservador ( Ahorro de la articulación, fisioterapia y los analgésicos) y el manejo con cirugías (Artroscopia y las prótesis) son los diferentes tipos de tratamiento.

Cada articulación tiene un tratamiento específico e individual el cual debe ser liderado y guiado por el ortopedista.

Ejercicio Aeróbico

Ejercicio Aeróbico

Ejercicio Aeróbico
Esta clase de ejercicio no solo es útil para el control del peso, también nos aporta protección contra enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, control de diabetes, disminuye el stress, mejora el rendimiento y nos da bienestar emocional y psíquico.

También tiene un papel en la tonificación muscular y la calidad ósea, mejora funciones cognitivas y psíquicas. Mejora el equilibrio lo cual protege de caídas y por ende del riesgo de fracturas. Es decir, tiene infinidad de utilidades lo cual hace de este ejercicio algo necesario para el cuidado y mantenimiento de mente y cuerpo.

Los ejercicios aeróbicos comunes son caminar, correr, nadar, montar en bicicleta, patinar y el uso de maquinas como caminadoras, escaladoras o elípticas.

Debe combinarse con ejercicios de fortalecimiento y estiramiento para así tener una actividad física completa.

Se llama aeróbico porque al realizar estas actividades los órganos demandan sangre rica en oxígeno lo cual hace que el sistema cardiovascular y respiratorio aumenten su ritmo, su trabajo e intensidad. Si se realiza con regularidad estos sistemas se adaptan y mejoran su rendimiento siendo benéfico y protector.

Debe realizarse de manera regular mínimo 3 veces por semana y durante 20 a 60 minutos, idealmente monitoreando la frecuencia cardíaca la cual debe subir hasta un 60% a 80% del rango máximo para la edad (220 pulsaciones menos la edad es el rango máximo), es decir si tiene 40 años la frecuencia cardíaca máxima para él es 180, si desea entrenar al 60% entonces la frecuencia máxima a alcanzar es 108. La idea es alcanzar progresivamente esta frecuencia cardíaca y mantenerse en ella. Es posible que con la constancia se pueda incrementar el objetivo y cada día sea más fácil mantenerse en él.

Ahora existen muchos instrumentos como relojes, incluso los teléfonos inteligentes pueden ayudarnos para esto, o se puede hacer de la manera clásica tomando el pulso radial o carotideo.

No solo es importante monitorear la frecuencia cardíaca, también se debe evaluar el estado general y la mejor manera es: «Cómo me siento»…Sensación de opresión, fatiga, falta de respiración, mareo, sudor frío, visión borrosa etc, no se deben sentir y menos en una etapa en la cual estamos buscando un objetivo saludable, si esto se presenta se debe consultar y se debe replantear la estrategia y el objetivo.

Plan de ejercicio aeróbico

Con estos tres simples puntos podemos iniciar y mantener un programa de ejercicio aeróbico regular y saludable:

-Frecuencia: 3-4 veces por semana.

-Intensidad: La suficiente para alcanzar la frecuencia cardíaca objetivo para la edad.

-Tiempo: Entre 20 a 60 minutos por sesión.

Comenzar un programa de ejercicio aeróbico:

Personas que tengan alguna enfermedad crónica, fumadores, con sobre peso, mayores de edad, nunca ha practicado ejercicio o no lo ha hecho en los últimos 6 meses, debe consultar con su doctor para diseñar un adecuado programa de entrenamiento.

Se puede iniciar con 5 a 10 minutos e ir progresando paulatinamente hasta alcanzar la meta propuesta.

Es muy importante escoger un programa aeróbico que uno disfrute y le guste, debe ser un espacio de placer y distracción, se debe aprovechar para escuchar música, distraer la mente y recargar baterías mentales y espirituales. Es un espacio ideal para la meditación, para pensar en positivo, para soñar y planear.

Este programa debe acomodarse a cada persona, a sus facilidades, gustos y enfermedades, por ejemplo una persona con artrosis de rodilla debe evitar ejercicios de impacto como caminar, trotar, saltar, debe recurrir a bicicleta o natación.

Siempre se debe elegir un calzado adecuado, ropa deportiva cómoda, dieta equilibrada, nunca hacer ejercicio con hambre o luego de una ingesta generosa, idealmente al aire libre y con una buena compañía. Se debe adicionar un programa de fortalecimiento y estiramiento en la misma sesión de ejercicio pero también puede ser en otro día.

Un programa de ejercicio adecuado puede se así:

20 minutos de ejercicio aeróbico
5 minutos de estiramiento
20 minutos de fortalecimiento de dos grupos musculares
10 minutos de ejercicio aeróbico
5 minutos de estiramiento final.

Completando una hora de ejercicio y cubriendo todas las fases de este.

Ejercicio y Salud Ósea

Ejercicio y Salud Ósea

Ejercicio y Salud Ósea
El ejercicio no solo es importante para mantener una adecuada salud cardiovascular, tambien es importante en la construcción y mantenimiento de una adecuada salud ósea.

Con la edad los huesos tienden a volverse frágiles y se exponen a fracturas con accidentes leves, esto es llamado osteoporosis, en las mujeres puede iniciar alrededor de la menopausia y en los hombres en la 3 era edad. Las fracturas pueden limitar la expectativa de vida, la movilidad y la independencia.

El ejercicio es importante para construir huesos fuertes en la juventud y para mantenerlos de igual forma en la edad adulta. Trabaja sobre ellos como sobre los músculos, las cargas aplicadas aumenta el número y tamaño de las células tornando estas estructuras más fuertes.

Un beneficio adicional del ejercicio es mejorar la coordinación y el equilibrio lo cual ayuda a prevenir caídas y por ende las fracturas

Tipos de ejercicio

Hay múltiples tipos de ejercicio pero no todos mejoran la masa ósea, los que mejor resultado tienen en este campo son los de impacto o carga de peso y los de fortalecimiento.

Impacto o carga de peso

Son aquellos ejercicios en donde los pies cargan el peso del cuerpo o un peso adicional, produciendo un stress a los huesos y a los músculos del tronco y de los miembros inferiores.

Como ejemplo tenemos saltar, caminar, correr, trotar, deportes individuales o de equipo como el tenis, golf, futbol, basket, subir o bajar escalas etc.

Todos ellos producen impacto y carga de peso, por lo tanto es importante tener una evaluación previa para una formulación adecuada del ejercicio indicado e individualizado para cada paciente. Por ejemplo estos tipos de ejercicios no son los recomendados para pacientes con artrosis de articulaciones en miembros inferiores.

Ejercicios de fortalecimiento

Estos son los que se realizan con máquinas, pesas o se usa el propio cuerpo como peso (Lagartijas, sentadillas etc). No solo fortalecen la mas muscular sino que adicionalmente generan cargas sobre la masa ósea aumentándola y haciéndola más densa.

Otros ejercicios

Tanto Yoga o Thai Chi son actividades muy comunes pero que no producen aumento de la masa ósea pero mejoran la elasticidad y el equilibrio lo cual también es importante y son excelente cuando se combinan con ejercicios de carga de peso y de fortalecimiento.

Actividades físicas como nadar y montar en bicicleta no aumentan la mas ósea ya que no producen carga de peso pero son excelentes ejercicios cardiovasculares que se pueden combinar con ejercicios de fortalecimiento y son una muy buena alternativa para aquellas personas en las cuales están contraindicados los ejercicios de impacto o carga de peso.

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